El diputado nacional del oficialismo libertario aceptó que los salarios de docentes y no docentes están bajos. No obstante, apuntó que la ley aprobada destruirá el equilibrio fiscal del Gobierno.

POLÍTICA
Por Redacción El Esquiu
9/5/2026 · 01:20 hs
El diputado nacional integrante del oficialismo libertario, Adrián Brizuela, reconoció que “hay una pérdida del poder adquisitivo” de los salarios de docentes y no docentes en las universidades. No obstante, rechazó la Ley de Financiamiento Universitario, aprobada en el Congreso nacional en octubre de 2025 y luego ratificada por la Justicia, puesto que la normativa es “impagable”. Las declaraciones se dan en la previa a la realización de una nueva Marcha Federal Universitaria convocada para el próximo martes en reclamo al Gobierno, justamente, para que cumpla esa ley.
En diálogo con Mensajes en la Radio, el legislador nacional se refirió a la nueva movilización universitaria prevista para la próxima semana. “Es un tema que a mí me toca de cerca porque soy docente universitario, sigo siendo, tengo una dedicación simple y entiendo y sería de necio no reconocer que hay una pérdida del poder adquisitivo, tanto de los salarios docentes y nodocentes”, dijo Brizuela.
Sin perjuicio de eso, remarcó que, “al mismo tiempo, tenemos que entender que la Ley de Financiamiento Universitario 27.795 que se aprobó en pleno contexto electoral, octubre del año pasado, se aprobó con un espíritu claro y eso se infiere de la ley en sí, que era destruir el equilibrio fiscal del Gobierno”. “Entonces, es una ley que es impagable”, acotó.
En este marco, el diputado nacional violeta señaló que, precisamente por eso, se presentó “un nuevo proyecto de Ley de Financiamiento Universitario y creo que hay que reunirse y comenzar a analizar el tema presupuestario, que creo que es el debate que siempre se da en este caso y que motiva la cuarta marcha”. Es decir, lo vinculado a lo salarial.
En esta última línea, evaluó: “Creo que hay mucha gente que así lo entiende, y más allá de la marcha multitudinaria que fue la primera, a medida que fueron pasando las marchas se produjo un desgaste porque la gente entiende que las universidades han reducido todo su debate al debate salarial, que por supuesto es importante, pero no se tocan otros temas”. A la vez, Brizuela asoció eso al “cambio de paradigma que este Gobierno ha planteado desde que llegó al poder en el 2023”.
Cabe señalar que, a fines de febrero, el oficialismo libertario anunció un proyecto alternativo que no deroga la ley aprobada, pero modifica varios de sus puntos centrales con el objetivo de “preservar” el equilibrio fiscal. Esta iniciativa, rechazada por las universidades, aún no avanzó en el Congreso. Las mayores diferencias entre la ley aprobada y la reforma que impulsa el Ejecutivo se relacionan con la cuestión salarial: mientras el proyecto vigente implica un aumento del 51% para docentes y no docentes –para recuperar lo perdido desde diciembre de 2023–, la iniciativa oficialista ofrece un 12,3% en tres cuotas en marzo, julio y septiembre.











