Unos 50 trabajadores municipales y provinciales denuncian que llevan años desempeñándose en establecimientos educativos sin estabilidad laboral, obra social ni seguro. Algunos tienen hasta 18 años de antigüedad y perciben ingresos de apenas $160.000 mensuales. La medida de fuerza comenzó el miércoles y ya afecta el funcionamiento de los comedores escolares.
6/11/2026 · 09:23 hs
Trabajadores becados de establecimientos educativos rurales de Tinogasta profundizaron sus medidas de fuerza para reclamar estabilidad laboral y el cumplimiento de compromisos de nombramiento que, según denunciaron, las autoridades asumieron hace más de un año. La protesta comenzó el miércoles y comprende la suspensión de tareas y la toma de establecimientos educativos.
El reclamo alcanza a aproximadamente 50 trabajadores, entre becados municipales y provinciales, que cumplen funciones en distintas escuelas del departamento. Según explicó Karen Zárate, una de las trabajadoras que participa de la protesta, algunos llevan 16 y hasta 18 años desempeñándose bajo esta modalidad.
“Desde el día de miércoles se ha tomado la decisión de no salir a trabajar, o sea que las escuelas desde el día de miércoles están sin personal”, detalló.
“Hay personas que tienen 18, 16 años de servicio”, señaló en diálogo con La Mañana de El Esquiú, por Radio El Esquiú 95.3.
Uno de los principales cuestionamientos es la precariedad de sus condiciones laborales. Zárate precisó que los becados municipales perciben $160.000 mensuales, mientras que los provinciales cobran alrededor de $600.000 por jornadas de cinco horas. Además, denunció que ninguno cuenta con obra social ni seguro que los cubra ante posibles accidentes laborales.
“Hoy nadie tiene seguro, nadie tiene una obra social”, advirtió. También explicó que en su escuela rural trabajan cinco becados para cubrir las distintas tareas de la institución.
La trabajadora recordó que el año pasado realizaron un corte de ruta y consiguieron un compromiso de incorporación progresiva. Sin embargo, aseguró que no se concretó ningún nombramiento. “Ya pasó más del año y no hicieron ni eso”, cuestionó.
La medida también tiene consecuencias en el funcionamiento escolar. Según Zárate, la ausencia de personal obligó a suspender los comedores, una situación que afecta especialmente a los chicos que dependen de ese servicio diariamente.
“Nos duele la situación, pero no nos queda otra”, expresó. Finalmente, pidió a la ministra de Educación y al Gobernador que intervengan para regularizar la situación: “Queremos un trabajo digno, con obra social y seguro”.











