La víctima tiene 13 años y el acusado 16. Pasaron cinco días de la denuncia y hasta el momento la Justicia no la citó.

POLICIALES
Por Redacción El Esquiu
23/4/2026 · 00:13 hs
La víctima tiene 13 años y el acusado 16. A pesar de la diferencia de edad, son compañeros en el mismo curso. Pasaron cinco días desde la presentación, pero la Justicia aún no la citó. Así lo advirtió la madre, quien además reclama asistencia psicológica para su hija, que el año pasado también fue víctima de bullying.
El aberrante hecho ocurrió la semana pasada, pero recién salió a la luz en las últimas horas cuando la madre de la estudiante, de quien se reservan todos sus datos personales para resguardar a la menor, decidió romper el silencio y contar el calvario que está viviendo su hija, quien tuvo que compartir varios días con su abusador en la misma aula.
La mujer recordó que el viernes 17 de abril, cuando estaba en su casa, recibió un mensaje de la vicedirectora de la escuela de pleno centro a la que concurre su hija, donde se la citaba para asistir a una reunión el día lunes. “Pensé que era porque finalmente le iban a dar el pase a la mañana y le escribí a mi hija, pero ella me respondió que no y que se sentía mal”, expresó la mujer y continuó: “La fui a buscar y la noté rara, por lo que cuando llegamos a casa le pregunté si le había pasado algo porque la vicedirectora quería hablar conmigo, y comenzó a llorar y me dijo que me tenía que contar algo”.
“Me dijo que un compañero, al que identificó, había abusado de ella cuando estaban en una hora libre de Francés, dentro del aula. Que primero, estando en el patio, este se le acercó y le tocó los pechos por sobre la ropa. Por vergüenza se fue al aula y él fue detrás; ahí la comenzó a tocar por debajo de la ropa y la siguió tocando hasta que ingresó el profesor de Plástica. Ella sintió vergüenza y no le dijo nada, pero sí sus compañeras fueron a avisarle a la vicedirectora. Cuando le pregunté cuándo había pasado, me dijo que el miércoles, pero que no me había querido decir nada por vergüenza”, relató.
Agregó: “Sí me dijo que la vicedirectora le había dicho a las chicas y a ella también que no les contaran nada a sus padres de lo que había ocurrido, que ella se iba a encargar de buscar la mejor manera para decirnos a nosotros”.
Sin respuesta
Luego de escuchar a su hija, la mujer se dirigió con ella a la escuela para hablar con la vicedirectora, quien la atendió. Levantaron un acta por lo sucedido, pero no les dio ninguna respuesta. “A nosotros como familia no nos había dicho nada de lo que le había pasado a mi hija, pero ya se habían reunido con los padres del otro chico, con el que abuso de mi hija, que seguía compartiendo el aula. Ella le tiene miedo y tuvo que estar el jueves y el viernes con este chico que es mucho más grande que todos los de su curso, porque repitió varias veces (…)”, expuso.
“Ella en el acta puso que el director estaba al tanto de todo esto, pero no era verdad. El lunes, fui a la escuela, pero hablé con el director en el turno mañana y él me dijo que no sabía nada de lo que había ocurrido. Le llevé la copia de la denuncia y decidió cambiar inmediatamente a mi hija al turno mañana. Ayer -por el martes- ya comenzó en el nuevo curso y me prometió que la iba a cuidar. Ella sufrió mucho. El año pasado le hicieron bullying en la escuela y nadie la contuvo. Había otro director, pero no hicieron nada por ella. Vivía encerrada, no quería comer y todo porque sus compañeras la trataban de lesbiana por haber comprado un dije sin saber que era de la diversidad sexual. Le hicieron fotos y la amenazaron con subirla a las redes. Hice denuncia, avisé en la escuela y lo único que hicieron fue llamar a los padres para que les pidan el celular a sus hijas y borren las fotos, que todavía las tenían en la galería”, continuó la entrevista la madre, quien se quebró al plantear: “¿Qué hubiera pasado si mi hija, con lo que le ocurrió el miércoles en la escuela, atentaba contra su vida? ¿Quién se iba a hacer cargo?”.
Denuncia
Ese mismo día, es decir el viernes, la mamá realizó la denuncia en la Unidad de Violencia Familiar y de Género, luego de que no pudieran tomársela en la Unidad Judicial N° 1 quienes estaban trabajando en las amenazas de tiroteo en las escuelas.
“Fui por la Unidad 1, pero me dijeron que estaban todos abocados a los de los tiroteos y me mandaron a la unidad de violencia de género. Ahí junto con mi hija contamos todo lo que le había pasado y nos mandaron a la casa. Nos dijeron que no podían hacerle el protocolo de abuso sexual porque la vicedirectora no había dado aviso de inmediato y que ya habían pasado varios días”, renegó la entrevistada.
Por otra parte, la mujer contó que necesita con urgencia que alguien intervenga, que la escuche a su hija y que le brinden asistencia psicológica. “Ella está sufriendo mucho por lo que le pasó y, como le decía anteriormente, ella fue víctima de bullying el año pasado y temo por su integridad. Nosotros como familia intentamos contenerla, ayudarla, acompañarla, pero sabemos que necesita de profesionales, por eso pido, por favor, que le brinden a la asistencia psicológica y el acompañamiento que está necesitando. Tiene solo 13 años”, manifestó.
Antecedente
Antes de finalizar la entrevista, la mamá de la estudiante abusada por su compañero en el interior del aula de la escuela céntrica contó que su hija no es la única víctima de este chico, por lo que no entienden por qué lo volvieron a recibir en la escuela “si ya repitió varias veces”.
“Mi hija no es la única víctima de este chico, que tiene entre 15 y 16 años, no sé exactamente. A otra compañerita la siguió en el colectivo. Le decía que, si no la besaba en la boca, él se iba a arrojar del colectivo. La nena se asustó y un día le dijo que le iba a decir al chofer, por lo que se levantó del asiento y él -por el estudiante- se bajó del colectivo. No sé si esto fue informado a las autoridades de la escuela, pero es grave que el chico siga todavía en el grado como si nada hubiera pasado. Afortunadamente pude cambiar a mi hija al turno mañana, pero hay muchas otras alumnas y a este estudiante nadie le hace nada”, concluyó la mamá de la niña, quien cerró pidiendo nuevamente asistencia psicológica para su hija.











