Los aberrantes hechos habrían ocurrido en el departamento Santa Rosa. Es un profesor de música
3/6/2026 · 01:43 hs
A casi una década de que salieran a la luz las denuncias por presuntos abusos sexuales cometidos contra alumnos de la Escuela de Las Cañas, departamento Santa Rosa, las familias de las víctimas continúan reclamando que se realice el juicio contra el profesor de música imputado en el caso.
Ayer, Silvina, madre de una de las denunciantes, se presentó en el edificio de las Cámaras Penales para exigir avances en un expediente que, según afirmó, “lleva nueve años de trámite judicial sin una resolución definitiva”. La mujer expresó su malestar por las sucesivas demoras y aseguró que el debate oral recién podría concretarse después de la próxima feria judicial, en el mes de julio.
La causa tiene como imputado a un docente acusado de cinco hechos de delito de abuso sexual simple, hechos que habrían ocurrido dentro del establecimiento educativo mientras los niños participaban de las clases de música.
Reclamo
Según relataron las familias, el profesor se habría aprovechado de su posición de autoridad y del ámbito escolar para realizar tocamientos indebidos a los alumnos.
Actualmente son cinco las presuntas víctimas que continúan impulsando el proceso judicial. Sin embargo, una de las madres señaló que inicialmente existían más denuncias, aunque algunas familias decidieron no continuar debido al impacto emocional y social que generó la situación.
“Ya hace nueve años que estamos buscando justicia”, manifestó Silvina, quien además cuestionó que la causa no haya sido considerada prioritaria pese a involucrar a personas menores de edad.
“Los chicos hoy ya son jóvenes que están terminando el secundario y seguimos esperando”, sostuvo.
La mujer también describió las secuelas que el proceso ha dejado en las víctimas, quienes, según explicó, continúan enfrentándose al recuerdo de los hechos mientras aguardan una respuesta de la Justicia. Incluso relató que su hija evita concurrir a determinados eventos públicos por temor a cruzarse con el acusado.
Espera
Las familias remarcan que no solo esperan una sentencia, sino también el cierre de un proceso que se extiende desde la niñez de los denunciantes hasta su adolescencia.
La demora adquiere una dimensión aún más sensible por la naturaleza del delito investigado y por tratarse de una persona que ejercía funciones docentes frente a niños de corta edad.
Además, las denuncias apuntan a que los hechos habrían ocurrido dentro del establecimiento escolar, durante el horario de clases, un ámbito que debería garantizar la protección y seguridad de los alumnos.
Según el testimonio de la progenitora, el acusado habría aprovechado los espacios de enseñanza para realizar conductas incompatibles con su función educativa.
Tras una nueva consulta realizada ante las autoridades judiciales, los padres fueron informados de que el juicio podría realizarse una vez finalizada la feria judicial de invierno. Mientras tanto, el reclamo sigue siendo el mismo que vienen sosteniendo desde hace años: que la causa avance y que los hechos denunciados sean finalmente debatidos en un tribunal de enjuiciamiento.











