Diego Molina, esposo de Mariana Boyé, una de las víctimas de la tragedia del colegio ECOS, comparte su historia dos décadas después del trágico accidente que cobró la vida de su esposa y de nueve estudiantes. La fatídica noche del 8 de octubre de 2006 marcó un antes y un después en su vida.
Mariana, psicóloga y apasionada por su trabajo, se encontraba en un viaje solidario a Chaco cuando el micro que transportaba a la delegación se vio involucrado en un accidente mortal. Este evento trágico no solo cambió la vida de Diego, sino que también dio origen a una serie de iniciativas solidarias que continúan hasta hoy.
Un Ritual de Recuerdos y Solidaridad
Desde el primer aniversario de la tragedia, Diego se ha dedicado a honrar la memoria de su esposa y las víctimas mediante actividades solidarias. En 2007, organizó un recital en el estadio Obras, un evento que ha evolucionado y se ha convertido en un símbolo de unión y recuerdo. «Para nosotros, el 8 de octubre es un día de laburo», afirma Diego.
A lo largo de los años, esta tradición ha reunido a músicos y familiares, creando un espacio no solo para recordar, sino también para recaudar fondos destinados a las comunidades necesitadas. «Cada mango es un plato de comida», señala Molina, quien destaca la importancia de la labor realizada a través de la asociación Conduciendo a Conciencia.
Luchando por Justicia y Prevención
La búsqueda de justicia ha sido otra constante en la vida de Diego y de los familiares de las víctimas. La causa judicial relacionada con el accidente ha atravesado múltiples fases, incluyendo absoluciones y condenas. En 2020, el chofer del micro fue condenado por homicidio culposo, un fallo que llegó casi diecisiete años después de la tragedia.
Los familiares han trabajado incansablemente no solo para obtener justicia, sino también para prevenir futuros accidentes viales. «Lo más importante es que esto no vuelva a ocurrir», enfatiza Diego, quien sigue comprometido con la causa.
Un Legado que Continúa
A medida que el 8 de octubre se acerca, Diego refleja sobre la importancia de mantener viva la memoria de Mariana. Este año, el recital se llevará a cabo en el Teatro Ópera, con artistas como León Gieco y Los Auténticos Decadentes participando del evento. La recaudación se destinará a escuelas del norte del país, continuando el legado solidario de Mariana.
Diego también ha encontrado una nueva familia. Se volvió a casar y tuvo un hijo, Joaco, quien ha crecido rodeado de la memoria de su madre. La historia de Mariana sigue viva en sus corazones, un testimonio de amor, pérdida y resiliencia.
Fuente: La Nación











